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miguel ángel batalla alegre |
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Ahorrar en la calefacciónLa calefacción es uno de los gastos fijos más importantes de una vivienda, especialmente en los meses de invierno en los que al gasto del agua caliente sanitaria hay que añadir el de la calefacción. Este gasto hace que el consumo de gas, electricidad o gasoil principalmente, se dispare durante los meses fríos de cada año. Es evidente que durante estos meses se busque en cada vivienda un grado de confort que exige un mayor gasto, no obstante, no siempre contamos con la información suficiente para economizar este gasto. A continuación se relacionan unas pautas a seguir para intentar que el gasto no se dispare manteniendo, sin embargo, una temperatura razonable dentro de la vivienda: - Ventilación. La ventilación de una vivienda a primeras horas de la mañana es necesaria ya que nos ofrece una renovación del aire interior tras las horas nocturnas. Ahora bien, esta ventilación genera, además, una pérdida de temperatura que puede agravarse si el tiempo en el que mantenemos las ventanas abierta es excesivo. Generalmente, con 10 minutos es suficiente para conseguir la ventilación deseada. De esta forma, conseguiremos que el aire se renueve sin producir una pérdida de calor excesiva e innecesaria. - Mantenimiento. Es necesario que nuestro sistema de calefacción esté en buenas condiciones, por lo que se recomienda realizar una revisión de la instalación al menos una vez al año siendo un buen momento el inicio de la temporada de frío. Un mantenimiento continuo nos garantizará eficiencia y durabilidad en el sistema. - Aislamiento. Tan importante como generar calor es no perderlo. Una vivienda bien aislada evita las pérdidas de calor, lo que redunda en ahorro de energía. A ello puede contribuir la colocación de vidrios con cámara de aire en las ventanas o el correcto sellado de éstos y de las carpinterías donde se alojan. - Radiadores libres. El rendimiento óptimo de un radiador se consigue sin colocar elementos decorativos, repisas o cualquier otro elemento que impida una correcta distribución del calor que producen. De igual manera, la colocación de la ropa húmeda sobre los radiadores no facilita el reparto del calor, generando además un exceso de condensación en la estancia. - Calefacción colectiva. En las viviendas en las que la calefacción es colectiva, generalmente, notamos un calor excesivo como consecuencia del reparto del gasto. Con esto, contribuimos a aumentar el gasto total y no estamos produciendo un extra en el confort de la vivienda, especialmente para las visitas que no estén acostumbradas a temperaturas innecesariamente altas. En estas viviendas basta con regular las llaves de cada radiador, con lo que se disminuirá su emisión de calor. La consideración de esta sencilla medida por el conjunto de vecinos reduciría notablemente el gasto. - Temperatura. La temperatura óptima dependerá de la ubicación de la vivienda y del grado de confort deseable por el usuario, sin embargo, existe un nivel que debería tenerse en cuenta para no aumentar el consumo y que conviene recordar: 21ºC. A esta temperatura se consigue en invierno un confort aceptable y según el Instituto de Tecnología Eléctrica, el gasto aumentará entre un 6% y un 8% por cada grado que subamos el termostato. Temperaturas superiores que nos permiten andar por casa con ropa excesivamente ligera para la que corresponde a meses fríos, aumentan de manera desorbitada el gasto. -
Horas de encendido. Una
buena programación del horario de encendido de la calefacción podrá
ayudarnos a gestionar correctamente el consumo. Existen programadores
digitales en los que se puede programar un encendido de manera mensual,
aunque son más habituales los de programación semanal. MIGUEL ÁNGEL BATALLA ALEGRE
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| Cl. Princesa, 26 Madrid | |||||