Según
el DB SU CTE (documento básico de seguridad de utilización del Código
Técnico) y para limitar el riesgo de resbalamiento, los suelos de
edificios o zonas de uso sanitario, docente, comercial,
administrativo, aparcamiento y pública concurrencia deben cumplir, en
función de su localización, con una clase de resbaladicidad que va
de 0 a 3 y que viene determinada por su resistencia al deslizamiento
Rd
El valor de Rd se determina mediante el ensayo del péndulo descrito
en la norma UNE-ENV 12633:2003 que consiste en medir la pérdida de
energía de un péndulo que se deja caer desde la posición horizontal
de forma que la zapata de goma que tiene en su extremo roce con el
solado objeto del ensayo. Dicha pérdida de energía se mide en función
del ángulo de oscilación del péndulo, obteniendo unos valores
adimensionales que son los que determinan la clase final del suelo.
Si Rd ≤ 15, el solado es de clase 0
Si 15 < Rd ≤ 35, el solado es de clase 1
Si 35 < Rd ≤ 45, el solado es de clase 2
Si Rd ≥ 45, el solado es de clase 3
En principio, en edificios de uso residencial, esta exigencia debía ser cumplida
si la zona destinada a aparcamiento excede de los 100m2, como se
indicaba en el Anejo A del citado DB-SU CTE. Posteriormente, esta
exigencia fue eliminada.